Fugas y humedades

La primera señal de una fuga de agua es la aparición de manchas de humedad en las paredes, el suelo o el techo. Si ésta no se repara a tiempo, la mancha se extiende con rapidez, dañando la estructura de su edificio.
El moho que empieza a recubrir toda la superficie afectada es muy perjudicial para la salud de los inquilinos, en especial de niños, ancianos o personas con algún tipo de afección respiratoria.

Por todas estas razones, reparar la tubería dañada y la zona afectada por el agua debe ser una prioridad.
En nuestra empresa le ofrecemos nuestro servicio de detección de fugas, con el que encontraremos el punto exacto de la rotura sin necesidad de realizar obras innecesarias.

Una vez detectada y reparada la fuga, procederemos a restaurar las paredes, suelos o techos afectados, recuperando el estado original.

Confíe siempre en profesionales del sector, con una amplia experiencia demostrable.